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Cuándo vender una acción

Cuándo vender una acción

En la Ruta 1 vimos cuándo vender un fondo indexado: casi nunca. Con una acción individual cambia una cosa importante: una empresa puede empeorar para siempre. El índice se renueva solo; tu empresa, no.

La pregunta clave: ¿la historia ha cambiado?

Lynch lo resumía así: vende cuando la historia que te contaste al comprar ya no es cierta. Por eso guardaste tu discurso de 2 minutos. Sácalo y compáralo con la realidad.

  • Si la historia sigue siendo cierta y la acción ha caído: probablemente no hay que vender. Puede ser incluso una oportunidad para comprar más barato.
  • Si la historia ha cambiado: plantéate vender, aunque estés perdiendo dinero.

Motivos razonables para vender

  • Te equivocaste. Al analizar mejor la empresa, descubres algo que no viste. Reconocerlo pronto cuesta menos que esperar a que «vuelva a subir».
  • El negocio se ha deteriorado. Pierde su ventaja competitiva, los márgenes caen año tras año, la deuda se dispara o llega un competidor que lo cambia todo (recuerda Nokia y BlackBerry).
  • Está muchísimo más cara que su valor. Si el precio se ha disparado muy por encima de lo que crees que vale, puedes vender una parte o toda.
  • Has encontrado algo claramente mejor y no tienes más dinero para invertir.
  • Una sola empresa pesa demasiado en tu cartera.

Motivos que NO son para vender

  • Ha caído. Si el negocio sigue igual, que baje el precio no cambia lo que vale.
  • Ha subido mucho. Lynch llamaba a esto «arrancar las flores y regar las malas hierbas»: vender las que van bien y quedarte con las que van mal. Sus mayores ganancias vinieron de acciones que se multiplicaron muchas veces y que no vendió a la primera subida.
  • Ruido: noticias, rumores, lo que se diga en redes.

Cada categoría de Lynch se vende distinto

  • Crecimiento rápido: cuando deja de crecer o se ha hecho tan grande que ya no puede seguir al mismo ritmo.
  • Cíclicas: cuando el ciclo empieza a girar a la baja, aunque los beneficios todavía sean buenos.
  • Recuperables: cuando ya se han recuperado y se han convertido en una empresa normal.
  • Estables: cuando han subido lo razonable y su precio ya no ofrece margen.

Fin de la ruta

Si has llegado hasta aquí, ya sabes analizar una empresa de principio a fin: entender el negocio, leer sus números, calcular si está cara o barata y decidir cuándo comprar y cuándo vender. No te convierte en un experto, pero sí en un inversor con criterio propio, y unas bases para seguir aprendiendo, que es justo lo que pretende este blog.

Palabras que ya dominas
La historia ha cambiado: el motivo por el que compraste ya no se cumple.
Para seguir aprendiendo Libro: Un paso por delante de Wall Street (Peter Lynch).
Post del blog: La psicología del inversor.
David Gálvez

David Gálvez

Trabajador del sector IT aprendiendo a invertir a largo plazo. Comparto mi proceso de aprendizaje sobre educación financiera y análisis de empresas.

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